BOGOTÁ, Colombia (AP).— Un país que es una verdadera fábrica de telenovelas ahora tiene un nuevo éxito después deBetty la fea.
Sin tetas no hay paraíso, transmitida en el horario de mayor audiencia, narra la historia de una joven prostituta que agoniza al pensar que sus senos son demasiado pequeños y vende su cuerpo para pagarse una cirugía plástica, convertirse en amante de algún capo del narcotráfico y dejar sus humildes orígenes.
Los productores del drama, inspirado en una novela homónima basada en hechos reales, dicen que es una visión trágica pero realista de la cultura colombiana del narcotráfico, la prostitución y el crimen.
A pesar de que la telenovela cuenta con legiones de seguidores, muchos colombianos se sienten ofendidos por la realidad que intenta reflejar.
Columnas de opinión y entrevistas de televisión y radio han sido utilizadas por feministas y grupos de familia para retratar la serie —en la cual diminutas minifaldas y reveladores escotes son la norma— como una afrenta machista en lugar de un intento de generar un debate inteligente de los problemas sociales en Colombia.
A finales de agosto los habitantes de Pereira, a unos 175 kilómetros al oeste de la capital, donde transcurre la historia y se grabaron algunos episodios, se manifestaron en contra de la imagen que el programa presenta de su ciudad: un nido de narcotraficantes y sicarios.
"Fuimos provocados y ésta fue la mejor manera de defendernos y de decir que las mujeres de Pereira son mucho más que prostitutas" , dijo Juan Manuel Arango Vélez, el alcalde municipal, quien además amenazó con demandar a la cadena de televisión Caracol por transmitir el programa.
Varias compañías también han amenazado con retirar sus anuncios debido a algunas escenas de contenido explícito en la serie.
Sin embargo, la polémica ha sido una bonanza para el programa, que rompió récords de sintonía en Colombia, superando incluso a Betty la fea, cuya adaptación estadounidense debutará en la cadena ABC el 28 de septiembre bajo la producción de Salma Hayek tras haber logrado un éxito internacional sin precedentes.
La actriz colombiana María Adelaida Puerta, de 25 años de edad, es totalmente distinta a su personaje y ha dicho que nunca se operaría los senos.
"Estoy muy contenta con mi cuerpo" , aseguró Puerta. "La autoestima no tiene nada que ver con tener un par de senos grandes" .
Ése fue el mensaje que llevó recientemente a una escuela en un humilde suburbio del sur de Bogotá, cuyos residentes inspiran los personajes que la serie intenta retratar.
Al ser recibida por un grupo de niños de entre 10 y 15 años, que al parecer ignoran el aviso de "Sólo apto para adultos" de la telenovela, la actriz respondió con cautela a preguntas como: "¿Qué es una prepago y qué es un traqueto?" (que en Colombia se refiere a prostitutas y narcotraficantes).
Utilizando como ejemplo a su personaje Catalina, cuya desilusión después de someterse a una operación para agrandar sus senos la lleva eventualmente a suicidarse, Puerta insistió ante los niños que la única manera de tener éxito y ser feliz es estudiar y trabajar para alcanzar sus objetivos.
Sin embargo, queda por ver si su mensaje calará en sus oyentes, ya que los implantes de siliconas en Colombia son muy comunes.
La Sociedad de Cirujanos Plásticos de Colombia aseguró que la mitad de las 450 mil cirugías plásticas realizadas en 2005 fue de implantes de senos que cuestan entre dos mil y tres mil dólares, más de la mitad de lo que gana en un año el 58% de la población que vive bajo el umbral de pobreza.
Florence Thomas, investigadora de la Universidad Nacional, opina: "Lo único que los productores buscaban al mostrar esos escotes era conseguir más rating" .
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