José Antonio Reyes, con un golpe franco letal, rescató al Real Madrid de un día complicado de futbol, y dio a su equipo un respiro en un colectivo que dirige Fabio Capello, que sigue en construcción. La Real Sociedad jugó a protegerse y nunca tuvo fe para intentar asustar a Iker Casillas.
De todos los cambios y variantes que puso Fabio Capello en el campo a lo largo del partido, lo que sí quedó claro es que el Real Madrid juega mejor sin el brasileño Emerson, en el campo. Con el francés Mahamadou Diarra basta para poner fuerza. Por lo menos en casa y con rivales de fuste inferior a los que se va a encontrar en Europa.
Fabio Capello dio de entrada un golpe de timón. Dejó a David Beckham en el banquillo. La suplencia del italiano Antonio Cassano no tiene ninguna importancia. Nunca ha sido indiscutible. Ni antes ni ahora. Beckham, en cambio sí. Ha sido un futbolista mediático en la etapa anterior. Y ayer Capello se atrevió a meter la cirugía al inglés.
La Real jugó su partido. Íñigo Díaz de Cerio fue una isla arriba. José Mari Bakero fue prudente, pero eficaz en el primer tiempo.
This is cache, read story here
